La hipocresía de Luiz Inacio Lula da Silva

Inter American Security WatchPor Roger Noriega y Felipe Trigos

En un video recientemente publicado en las redes sociales, Luiz Inacio Lula da Silva, ex presidente de Brasil, expresa su apoyo al candidato de La Habana para la presidencia de Venezuela, Nicolás Maduro.

La injerencia pública del ex presidente Lula en medio de un proceso electoral en un país que no es el suyo es preocupante y al mismo tiempo inconsistente con los valores que el ex presidente dice resguardar.

En 2003, Lula recibió la banda presidencial democráticamente por parte del ex presidente Fernando Henrique Cardoso. Su elección como presidente se llevó

a cabo respetando la ley y la Constitución. Lula hizo lo mismo 8 años después con Dilma Rousseff en un proceso transparente tal y como el suyo.

Más de dos años después de haber dejado la presidencia, la supuesta visión democrática de Lula parece haber cambiado radicalmente. Su apoyo a Nicolás Maduro, quien ilegalmente se autoproclamó vicepresidente y luego presidente encargado en violación directa a la Constitución venezolana denota una preocupación evidente por parte de los chavistas y una falta de valores democráticos por parte de Lula.

A pesar de que el Estado venezolano ha violado la Constitución y ha ignorado por completo el estado de derecho, Lula ha optado por apoyar a un usurpador que representa un riesgo para la democracia y seguridad de toda la región.

Más allá del afecto personal que Lula pudo haber tenido por Hugo Chávez esto no justifica su campaña para promover a un narco estado que ha entregado su soberanía a la isla de Cuba.

Lula fue un líder extremadamente carismático que gobernó Brasil con relativa eficiencia y respetando los preceptos de la Constitución.

Lula ha optado por apoyar a un movimiento ideológico que ni siquiera se asemeja al que él implementó en Brasil y que va en contra de todo lo que él luchó durante toda su juventud.

Las próximas elecciones en Venezuela probablemente representen la última oportunidad para que este país sudamericano salga de la postración tan severa a la que ha sido sometida.

Demócratas como Lula, Uribe, Calderón y Toledo más allá de apoyar a un candidato deberían apoyar los procesos democráticos en la región y combatir a cualquier tipo de régimen que promueva la autocracia, el narcotráfico, el terrorismo y la violencia como políticas de Estado.

Este es el momento para que líderes de este calibre apoyen al pueblo venezolano y no a movimientos ideológicos que ya han demostrado ser desastrosos para toda la región.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Subscribe to our newsletter!

Latest Tweets by @IASecurity

Videos Featuring Our Experts

Kingpins and corruption: Targeting transnational organized crime in the Americas Roger Noriega on the Crisis in Venezuela: The world's response | IN 60 SECONDS

Venezuelan crisis: A brief history by Roger Noriega | IN 60 SECONDS

WAC Philadelphia: Latin America’s Role in 2017 and Beyond, feat. José R. Cárdenas

Promo for CNN's AC360°: "Passports in the shadows", feat. Roger Noriega

Ambassador Roger Noriega on PBS NewsHour discussing U.S.-Mexico relations under Trump

José Cárdenas Interview with Opinion Journal: "Hungry in Venezuela"

Ambassador Noriega Analyzes President Obama’s visit to Cuba on PBS’ ‘Newshour’

About

During the last several decades, the United States has invested billions of dollars in trying to help the governments of Latin America and the Caribbean deliver better lives for their citizens. This has meant helping them increase internal security by combating the illicit growing and trafficking in narcotics and the activities of terrorist groups, as well as helping them to shore up their democratic and free market institutions.

Unfortunately, in recent years, continued progress in these areas has been threatened, not least by the elections of radical populist governments in Venezuela, Bolivia, and Ecuador. These governments have instituted retrograde agendas that include the propagation of class warfare, state domination of the economy, assaults on private property, anti-Americanism, support for such international pariahs as Iran, and lackluster support for regional counter-terrorism and counter-narcotics initiatives.

We are a group of concerned policy experts that fear the results of these destructive agendas for individual freedom, prosperity, and the well-being of the peoples of the region. Our goal is to inform American policymakers and American and international public opinion of the dangers of these radical populist regimes to inter-American security.