El ocaso de un gobierno eficiente

 

Felipe Trigos-01El Presidente Felipe Calderón,  a unos días de terminar su mandato, deja un país que está en el camino correcto en términos políticos, económicos, sociales y de seguridad.

Calderón fue presidente en uno de los sexenios más complejos en la historia contemporánea de México.

El país vivía una grave polarización después de las elecciones del 2006. Andrés Manuel López Obrador se autoproclamó presidente ‘legítimo’ de México, argumentando un fraude electoral que nunca pudo probarse. México también fue el epicentro del virus H1N1, que cobró la vida de miles de personas y que detuvo la actividad económica en México por varias semanas. La violencia de los cárteles provocó que el gobierno implementara una estrategia frontal para contener la impunidad y matanzas que ponían en riesgo la gobernabilidad del país. Por si esto no fuera poco, la crisis financiera del 2008 afectó duramente a México y el crecimiento que había manifestado en los últimos años.

El presidente Calderón tuvo la habilidad para sacar a México de tales circunstancias.

El país no podía capitalizar acciones de suma urgencia para el crecimiento a largo plazo del país con un congreso dispuesto a frenar cualquier reforma impulsada por Calderón. Claro ejemplo fue la reforma energética, que promovía la inversión privada en la empresa estatal petrolera Mexicana PEMEX. Esta empresa como en ningún país en el mundo, tiene prohibido el aceptar inversiones privadas por decreto constitucional.

Aun bajo estas circunstancias, la administración de Calderón fue sumamente exitosa y la única dispuesta a enfrentar un problema de seguridad que hasta el momento sigue atentando contra toda la región.

A Calderón se le debe, entre muchas otras cosas, el haber vencido a López Obrador. Evitó que un personaje con las mismas características populistas y demagógicas de Hugo Chávez, Rafael Correa, o Cristina Fernández tomara el poder de la segunda economía más poderosa de Latinoamérica y la convirtiera en un Estado de abusos, corrupción y políticas económicas heterodoxas que tendrían a México en la ruina.

Felipe Calderón será recordado como un presidente que gobernó un país donde más de sesenta mil personas perdieron la vida a causa da la violencia incitada por organizaciones criminales. En algunos años, quizás se llegue a apreciar el valor de las políticas publicas de esta administración, donde una macroeconomía sigue atrayendo más de $19 billones de dólares anuales en inversión privada directa; que anualmente cuenta con un producto interno bruto que se acerca a los $2 trillones de dólares y que tiene reservas por casi $200 billones de dólares.

México ya no será el protagonista de otra devaluación u otra crisis financiera.

En los últimos seis años, México será recordado por haber tenido como presidente a un estadista que luchó contra aquellos que ponen en riesgo la salud y el bienestar de su país y como alguien que puso por delante el desarrollo económico y el combate a la pobreza para acercar a México a el lugar que se merece como potencia regional y mundial. Esta administración, llegó en el momento propicio para salvar a México del crimen, del populismo demagógico y de una economía global que bien pudo fracturar los cimientos de cualquier potencia económica.

En el ocaso de esta administración, esperamos que el gobierno entrante del presidente Enrique Peña Nieto, continúe promoviendo las políticas publicas de la administración saliente. Así mismo, tendremos que estar atentos a las maniobras de un partido que regresa al poder después de 12 años, y que como es sabido, no dejó el poder por más de setenta años.

El “nuevo” Partido Revolucionario Institucional (PRI) tiene la responsabilidad de estar a la altura de la  última  administración y aprovechar los logros conseguidos en vez de destruirlos, con tal de seguir políticas o ideologías que no pertenecen a este siglo y que ponen en riesgo el futuro de México.

Se va pues Felipe Calderón y deja a un país fuerte con instituciones sólidas. Gracias Felipe Calderón y buena suerte.

Originario de la Ciudad de México, Felipe Trigos es un Analista para la firma Visión Américas LLC en Washington, DC

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